El moho y la humedad pueden provocar enfermedades

El moho y la humedad pueden provocar enfermedades


22 de marzo de 2026 • 10:30

3 minutos de lectura

Enrique Loor Vera

Enrique Loor Vera

Redacción ED.

La presencia de moho y humedad en los hogares durante la temporada de lluvias es un problema recurrente que impacta tanto en la salud como en la infraestructura de las viviendas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que los ambientes húmedos favorecen el crecimiento de microorganismos que pueden afectar las vías respiratorias y generar alergias.

De acuerdo con la OMS, la exposición prolongada a espacios con humedad está asociada con un mayor riesgo de asma, infecciones respiratorias y otros problemas de salud, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes. Estos efectos han sido documentados en estudios sobre calidad del aire interior y condiciones de vivienda.

Además, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que en América Latina las condiciones climáticas, sumadas a deficiencias en infraestructura, incrementan la aparición de filtraciones en viviendas, lo que facilita la acumulación de agua en paredes y techos.

Factores que favorecen su aparición en época lluviosa

Uno de los principales detonantes del moho y humedad es la filtración de agua por lluvias intensas. Techos deteriorados, canaletas obstruidas y grietas en paredes permiten el ingreso de agua, lo que genera acumulación en superficies internas.

A esto se suma la falta de ventilación. Según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), los espacios cerrados sin circulación de aire retienen la humedad, creando condiciones ideales para el desarrollo de moho en paredes, muebles y techos.

Las actividades cotidianas también influyen. La OPS advierte que acciones como cocinar, ducharse o secar ropa dentro de casa incrementan la humedad ambiental si no se cuenta con ventilación adecuada, agravando el problema en temporada de lluvias.

Medidas clave para prevenir en el hogar

Para evitar la proliferación de moho y humedad, organismos internacionales recomiendan mantener una ventilación constante en el hogar. Abrir ventanas diariamente y permitir la circulación de aire reduce significativamente la acumulación de humedad.

Otra acción fundamental es el mantenimiento preventivo de la vivienda. Revisar techos, sellar grietas y limpiar canaletas evita filtraciones. La EPA destaca que controlar las fuentes de agua es una de las medidas más efectivas para prevenir la aparición de moho.

También se recomienda el uso de deshumidificadores o materiales absorbentes en espacios cerrados. En zonas con alta humedad, estas herramientas ayudan a mantener niveles adecuados en el ambiente interior.

Impactos en la salud y la vivienda

La exposición continua al moho y humedad puede provocar irritación en ojos, piel y garganta, así como agravar enfermedades respiratorias. En el aspecto estructural, la humedad deteriora materiales como madera, pintura y concreto. Esto no solo afecta la estética de la vivienda, sino que puede comprometer su estabilidad con el tiempo, generando mayores costos de reparación.

Frente a este escenario, organismos como la OMS y la OPS coinciden en que la prevención es clave. Mantener condiciones adecuadas dentro del hogar, especialmente en temporada de lluvias, permite reducir riesgos sanitarios y preservar la infraestructura.

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