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Al menos dos personas murieron, entre ellas una estudiante de 17 años, luego de que dos barcos volcaran durante una excursión escolar frente a las costas de la prefectura de Okinawa, en el sur de Japón.
El incidente ocurrió cerca de la localidad de Henoko, donde las embarcaciones, que transportaban a un grupo de alumnos del Colegio Internacional Doshisha, fueron sorprendidas por el fuerte oleaje, provocando el naufragio de los tripulantes y pasajeros este lunes.
Detalles del naufragio y víctimas identificadas
La Guardia Costera de Japón informó que un total de 18 alumnos se encontraban distribuidos en los dos botes al momento del siniestro. Según el reporte oficial recogido por la agencia de noticias Kyodo, las víctimas mortales han sido identificadas como Tomoka Takeishi, una menor de 17 años, y Hajime Kanai, de 71 años, quien se desempeñaba como capitán de una de las embarcaciones accidentadas.
A pesar de que el grupo total de la excursión escolar estaba compuesto por casi 300 estudiantes que visitaban la zona, solo 18 de ellos participaban en esta actividad marítima específica. El viaje institucional tenía previsto extenderse hasta el próximo martes; sin embargo, las actividades han sido suspendidas tras el percance.
Las autoridades confirmaron que 21 personas fueron rescatadas con vida de las aguas, aunque varias de ellas requirieron hospitalización inmediata debido a cuadros de hipotermia y lesiones leves.
El operativo de rescate se activó de forma urgente tras recibir la alerta de naufragio en una zona donde, según registros oficiales, se había decretado previamente una alerta por oleaje. Los equipos de salvamento marítimo trabajaron para localizar a todos los ocupantes de los dos barcos, logrando poner a salvo a la mayoría de los estudiantes y el personal acompañante antes de que las condiciones empeoraran.
Investigaciones sobre las condiciones meteorológicas
Las primeras indagaciones apuntan a que los barcos volcaron tras recibir el embate de una ola de gran magnitud. Resulta contradictorio que, según testimonios iniciales, la situación meteorológica general era considerada buena en el momento del zarpe, a pesar de la alerta de oleaje vigente para esa zona específica de la costa.
La Guardia Costera de Japón mantiene abierta una investigación para determinar si existió negligencia en la decisión de navegar bajo dichas advertencias.
El gobernador de Okinawa, Denny Tamaki, se pronunció sobre el suceso calificándolo como un accidente trágico y manifestó su pesar por las pérdidas humanas. “Tengo el corazón roto”, señaló el funcionario, quien ha solicitado un informe detallado sobre los protocolos de seguridad seguidos por la empresa operadora de los barcos y el Colegio Internacional Doshisha.
Este tipo de excursiones son comunes en la región debido al atractivo turístico de las costas de Henoko, Japón. No obstante, el incidente ha puesto bajo escrutinio las medidas de seguridad para el transporte de menores en actividades recreativas. Por el momento, la zona del siniestro permanece bajo vigilancia mientras se recuperan los restos de las naves para el peritaje técnico correspondiente.

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