Fiscalía libera a supuestos operadores de la mafia balcánica

Fiscalía libera a supuestos operadores de la mafia balcánica


10 de marzo de 2026 • 21:41

7 minutos de lectura

El sistema judicial ecuatoriano vuelve a estar bajo el escrutinio público tras una reciente resolución emitida por la Fiscalía. A pesar de las contundentes pruebas obtenidas mediante la interceptación de mensajes encriptados de la aplicación Sky ECC, una agente fiscal decidió emitir un dictamen de carácter abstentivo. Esta sorpresiva medida favoreció de manera directa a siete individuos que habían sido señalados como los supuestos operadores de la red criminal vinculada estrechamente a Jezdimir Srdan. Este ciudadano europeo es reconocido por las autoridades policiales como el enlace principal y el coordinador logístico de la mafia balcánica y albanesa dentro del territorio nacional ecuatoriano, consolidando un emporio delictivo.

La decisión oficial tomada por la Fiscalía a finales del mes de febrero de 2026 dejó a la administración de justicia sin opciones legales para continuar con el respectivo juzgamiento. Argumentando la estricta aplicación del principio procesal de objetividad, la funcionaria a cargo del caso sostuvo que la información recabada no era jurídicamente idónea ni suficiente para mantener una acusación formal. Ante esta firme postura institucional, el juez competente de la causa, Sebastián Cornejo, se vio obligado a dictar el sobreseimiento a principios de marzo. Esto implicó la revocatoria inmediata de las medidas cautelares y la emisión obligatoria de las correspondientes boletas de excarcelación para todos los sospechosos en este tercer proceso penal impulsado contra el ciudadano serbio.

El historial de un líder criminal

Este cuestionado y polémico fallo desvincula formalmente a quienes, según las investigaciones previas, habrían conformado la vasta estructura delictiva dirigida por el propio Jezdimir Srdan, un individuo que ciertamente no es un desconocido para la Fiscalía. Srdan, poseedor de múltiples pasaportes y ciudadanías, incluyendo la bosnioherzegovina, la serbia y la ecuatoriana, mantuvo durante mucho tiempo una cuidada fachada de economista respetable y ferviente devoto cristiano ortodoxo. Sin embargo, su verdadero rol en el país consistía en articular las complejas operaciones del narcotráfico a escala internacional. Sus numerosos antecedentes demuestran una inusual y muy preocupante capacidad para lograr obtener resoluciones judiciales a su favor mediante tácticas irregulares y graves vulneraciones al sistema legal.

El largo historial delictivo del ciudadano europeo en el Ecuador ha sido rastreado y seguido de cerca por la Fiscalía desde el ya lejano año 2014. En aquella época específica, una exhaustiva investigación policial culminó exitosamente con el decomiso de 140 bloques de cocaína que se encontraban ocultos en un vehículo alquilado personalmente por él en la ciudad de Guayaquil. Aunque inicialmente el sistema de justicia lo condenó a purgar más de 17 años de prisión en enero de 2017, un exjuez llamado Christian Roca le otorgó la prelibertad en 2018 de forma totalmente ilícita. Dicho magistrado redujo su pena a diez años a cambio de condiciones insólitas y absurdas, tales como leer obligatoriamente un libro y redactar una tesis académica sobre los graves daños que causan las drogas en la sociedad.

Escándalos en las altas esferas

El segundo gran caso de importancia investigado por la Fiscalía, comúnmente denominado como Euro 2024, sacudió de forma severa las bases y estructuras de la Función Judicial en el país. En el mes de noviembre de 2024, un enorme y coordinado operativo ejecutado en conjunto por las policías de Ecuador y Alemania logró desmantelar una gigantesca red transnacional dedicada al blanqueo y lavado de activos. Las indagaciones revelaron que esta organización criminal había logrado lavar aproximadamente la suma de 11 millones de dólares a través de múltiples empresas de fachada y negocios de cartón legalmente constituidos en el territorio ecuatoriano. Jezdimir Srdan fue finalmente procesado y sentenciado a cumplir 10 años de cárcel en noviembre de 2025, no sin antes proferir una evidente y temeraria amenaza física contra los honorables magistrados pasando un dedo por su cuello durante la lectura del veredicto.

Este complejo caso de lavado de dinero reveló un nivel de infiltración tan profundo que la propia Fiscalía no pudo ignorar, originando a la postre la caída de Mario Godoy, quien en ese entonces presidía el Consejo de la Judicatura. El conflicto estalló cuando el juez Carlos Serrano denunció públicamente haber sido víctima de fuertes presiones por parte de un alto funcionario de dicha entidad, quien le sugirió fallar a favor de la defensa del ciudadano extranjero. Posteriormente, el escándalo se agravó al descubrirse el descarado y flagrante conflicto de intereses: la esposa de Godoy, Dolores Vintimilla, había actuado previamente como la abogada defensora de Srdan en las etapas iniciales de este mismo proceso penal. Este grave escándalo institucional culminó de manera inevitable con la renuncia irrevocable y la posterior censura de Godoy mediante un juicio político impulsado en la Asamblea Nacional.

Pruebas desestimadas en el tercer caso

A pesar de que ahora Srdan enfrenta una extradición inminente a Austria por un antiguo cargo de intento de asesinato, el tercer caso investigado exhaustivamente por la Fiscalía sobre delincuencia organizada se ha desmoronado casi por completo. Las autoridades de seguridad de Bélgica, Francia y los Países Bajos lograron desencriptar exitosamente millones de mensajes de la red internacional de comunicaciones. Estas valiosas pruebas documentales demostraban claramente cómo Jezdimir Srdan, utilizando el alias de ‘Brate’ o ‘Hermano’, y su socio estratégico Danny Naula, conocido bajo el alias de ‘Odín’, enviaron más de 10 toneladas de alcaloide a Europa entre 2019 y 2021, coordinando sistemáticamente el pago de millonarios sobornos de hasta 1,7 millones de dólares a diversas tripulaciones marítimas.

Sin embargo, todas estas abundantes evidencias extraídas de la aplicación Sky ECC inexplicablemente no fueron consideradas como suficientes por la Fiscalía. A modo de ejemplo, en mayo de 2020, la Policía Nacional detuvo en las instalaciones del Puerto Marítimo de Guayaquil a Luis Elisaul L. P. y Gabriel Francisco P. V. mientras introducían grandes cantidades de cocaína en un contenedor marítimo bajo la conocida modalidad del gancho ciego. Aunque en ese operativo se incautaron 573 kilogramos de droga acuñados con el logotipo “007” y los líderes de la red criminal monitoreaban el avance de las acciones policiales en tiempo real compartiendo las noticias sobre la inminente captura de sus trabajadores, la institución acusadora decidió finalmente exculparlos al considerar que no existían los suficientes indicios jurídicos comprobables de su colaboración efectiva con las mafias organizadas.

Más beneficiados por la abstención

La muy cuestionada resolución judicial avalada por la Fiscalía también dejó completamente libres de cargos formales por delincuencia organizada a los ciudadanos Ramón Alonso Z. R., Darwin Javier T. A. y Miguel Fernando F. V. Estos tres individuos fueron interceptados y detenidos en junio de 2020 cuando se encontraban transportando un pesado contenedor que escondía en un doble fondo de su estructura metálica más de 423 kilogramos de narcóticos prensados con el logotipo impreso de la palabra “HOLLY”. Resulta sumamente paradójico y contradictorio que en los múltiples chats interceptados, el mismo Jezdimir Srdan había compartido fotografías exactas de esos bloques de droga horas antes del fallido envío, y luego lamentó amargamente la caída de sus presuntos cómplices al compartir en la red los reportes emitidos por la prensa nacional y los correspondientes partes elaborados por la Policía.

Esta extensa e inusual cadena de sobreseimientos impulsada por el dictamen oficial de la Fiscalía terminó favoreciendo también al transportista William Andrés T. L. y al conocido empresario Miguel Ángel A. O. El primero de ellos fue capturado en la provincia de Imbabura trasladando casi media tonelada de estupefacientes ocultos hábilmente en el techo de un pesado camión de carga, siendo considerado abiertamente por la cúpula criminal como uno de sus mejores y más finos “guerreros”. El segundo sujeto, conocido bajo el alias de ‘Ratón’, facilitaba permanentemente su fábrica industrial de alimentos enlatados para camuflar estratégicamente los cargamentos de droga dentro de latas de atún, cuyas imágenes exclusivas de las áreas de producción interna eran enviadas constantemente por el propio Srdan y sus allegados a través de la red de comunicación secreta europea.

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