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Una planta procesadora de agua, ubicada en Calceta, cantón Bolívar, en la provincia de Manabí, fue clausurada temporalmente por la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), luego de que una denuncia ciudadana alertara sobre la elaboración y comercialización de productos sin notificación sanitaria y condiciones higiénicas inadecuadas.
La intervención se realizó a través de la Coordinación Zonal 4 de Arcsa, cuyos técnicos se trasladaron hasta una vivienda que funcionaba como planta de elaboración. En el sitio, los analistas confirmaron que el establecimiento no contaba con la notificación sanitaria obligatoria, requisito indispensable para la producción y distribución de agua procesada para consumo humano.
Irregularidades en planta procesadora
Durante la inspección, el personal técnico verificó además que la planta incumplía normas básicas de higiene y seguridad, lo que constituye un riesgo directo para la salud de la población. Las observaciones fueron registradas en un informe técnico que sustentó la medida de clausura.
Entre los principales hallazgos constan pisos sucios con presencia de agua estancada y lodo, paredes manchadas y con pintura desprendida, así como cables eléctricos expuestos, elementos que evidencian falta de mantenimiento y condiciones inseguras dentro del área de procesamiento.
Condiciones críticas en el área de producción
Arcsa informó que el área de producción se encontraba en mal estado, con producto terminado en contacto directo con el suelo, lo que incrementa el riesgo de contaminación microbiológica. Además, se detectó un baño en pésimas condiciones, ubicado junto al área de procesamiento, situación considerada un foco de infección.
Estas deficiencias contravienen la normativa sanitaria vigente, que exige ambientes limpios, separados y adecuados para cada etapa del proceso productivo, especialmente cuando se trata de alimentos y bebidas de consumo humano.
Según el informe técnico, el establecimiento no aplicaba procedimientos de limpieza y desinfección, ni contaba con infraestructura mínima para garantizar la inocuidad del producto.
Medida de clausura y regularización
Ante las irregularidades detectadas, Arcsa dispuso la clausura temporal del establecimiento, medida que se mantendrá vigente hasta que los responsables implementen los correctivos necesarios y regularicen el producto, incluyendo la obtención de la notificación sanitaria correspondiente.
La autoridad sanitaria señaló que el cierre busca prevenir afectaciones a la salud pública y garantizar que los productos que llegan a la ciudadanía cumplan con los estándares de calidad e inocuidad establecidos en la ley.
Arcsa recordó que la producción y comercialización de agua procesada sin autorización constituye una infracción sanitaria, sancionable conforme a la normativa ecuatoriana.
Llamado a la ciudadanía y controles permanentes
La institución reiteró que continuará ejecutando controles sanitarios en distintos puntos de la provincia de Manabí, como parte de su labor de vigilancia y prevención. Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía para que colabore activamente reportando irregularidades.
Para facilitar las denuncias, Arcsa mantiene habilitada la aplicación gratuita Arcsa Móvil, a través de la cual los ciudadanos pueden reportar establecimientos que operen sin permisos o en condiciones insalubres.
Las autoridades subrayaron que la participación ciudadana es clave para fortalecer el control sanitario y proteger la salud de la población, especialmente en productos de consumo diario como el agua.

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