Investigación a policías sobrevivientes del Caso Quevedo

Investigación a policías sobrevivientes del Caso Quevedo


10 de febrero de 2026 • 18:47

3 minutos de lectura

Los policías Jonathan Henry M. y Richard Antonio Ch. permanecen bajo investigación judicial tras el hecho violento ocurrido el domingo 8 de febrero de 2026 en la habitación 44 de un hotel de Quevedo, donde murieron el cabo segundo Cristhian Alejandro Bravo Murillo y su tío Luis Gonzaga Franco, caso que es analizado por la Fiscalía y la Policía Nacional para determinar responsabilidades y circunstancias.

Este 9 de febrero de 2026, el agente Richard Antonio Ch. fue dado de alta del centro de salud donde recibió atención de emergencia. Tras su salida, fue trasladado al Centro de Detención Provisional (CDP) para enfrentar el proceso judicial correspondiente, según informaron fuentes oficiales.

Autoridades de Quevedo investigan

En tanto, el policía Jonathan Henry M. continúa hospitalizado, bajo custodia policial, debido a su estado de salud. De acuerdo con reportes médicos preliminares, ambos agentes ingresaron inconscientes a la casa de salud, lo que motivó la apertura de exámenes especializados para determinar posibles causas de esa condición.

Las autoridades aún no han precisado los cargos que podrían formularse contra los sobrevivientes. La investigación se centra en reconstruir los hechos ocurridos dentro de la habitación 44 y establecer responsabilidades en la muerte de las dos víctimas.

Hipótesis y pericias en curso

Entre las hipótesis que se analizan figura la posible presencia de escopolamina en la sangre de los policías sobrevivientes. Según los primeros reportes clínicos, existen indicios de esta sustancia, por lo que se realizan análisis toxicológicos para determinar la cantidad y su posible influencia en el comportamiento y estado de conciencia de los implicados.

Familiares de los sobrevivientes manifestaron su expectativa frente al proceso y defendieron la integridad de los agentes, a quienes describieron como “personas de bien”. Asimismo, solicitaron que la investigación incluya a las mujeres que ingresaron al hotel horas antes del suceso, a fin de esclarecer su posible participación.

Antecedentes del hecho

Lo ocurrido se remonta a la madrugada del domingo 8 de febrero de 2026, cuando lo que parecía un descanso rutinario terminó en una escena violenta que enluta a la Policía Nacional en la provincia de Los Ríos. Los uniformados laboraban en el centro carcelario local y solo uno utilizaba el hotel como residencia por su cercanía al trabajo.

Según información policial, el cabo Bravo, el policía sobreviviente y el civil llegaron al hotel acompañados de tres mujeres. Tras reportes de ruidos y desorden, fueron hallados con heridas graves dentro de la habitación.

El coronel Henry Herrera, jefe policial de la Subzona Los Ríos, confirmó que los agentes estaban de civil y consumían bebidas alcohólicas. Una de las líneas iniciales de investigación presume una riña interna, en la que se habrían utilizado botellas como armas cortopunzantes.

Evidencias y búsqueda de testigos

Cámaras de seguridad del establecimiento captaron a tres mujeres saliendo del hotel de Quevedo a las 04h36, quienes habrían estado con los policías antes del hecho. Actualmente, son buscadas por las autoridades para que rindan su versión.

Además, la Policía confirmó que las armas de dotación no se encontraban en el rastrillo de la unidad al momento del incidente, lo que abre otra arista en la investigación sobre el manejo del armamento institucional.

Situación actual

Mientras continúan las diligencias en flagrancia para determinar si existió intervención de terceros o se trató de una gresca interna, el caso sigue bajo reserva judicial. Las familias de las víctimas enfrentan el duelo: el sepelio del cabo Bravo y su tío estaba programado para este martes en Quevedo. El uniformado deja dos hijos menores de edad.

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