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La difusión de imágenes de la rapera dominicana Tokischa semidesnuda en el interior de la Basílica de Nuestra Señora del Coro ha generado una controversia pública que ya tiene repercusiones legales y eclesiásticas.
El material, vinculado a la promoción de su cortometraje ‘No Margine’, fue publicado recientemente en redes sociales, provocando reacciones inmediatas de sectores religiosos.
El Obispado de San Sebastián solicitó la retirada urgente de las imágenes al considerar que se trata de un uso inapropiado de un espacio sagrado. Además, la diócesis confirmó que analiza posibles acciones jurídicas o canónicas, mientras que la organización Abogados Cristianos anunció que emprenderá medidas legales contra la artista.
Solicitud denegada y grabación cuestionada
De acuerdo con la versión oficial, la productora del proyecto había solicitado autorización en julio del año pasado para filmar una escena breve en un templo. Según el Obispado, la propuesta describía un contenido contemplativo, sin diálogos ni elementos que alteraran la actividad religiosa, y con un enfoque cultural orientado a resaltar la identidad vasca.
Sin embargo, tras revisar antecedentes de la artista y del equipo de producción, la institución decidió rechazar la solicitud en todos sus templos. Pese a esta negativa, la diócesis sostiene que posteriormente se habría gestionado el acceso a la basílica sin informar sobre el contenido real del proyecto ni sobre la denegación previa.
Reacciones y argumentos en conflicto
En un comunicado, el Obispado lamentó lo que calificó como un uso indebido del recinto religioso, señalando que el contenido difundido resulta incompatible con el carácter sagrado del lugar y podría afectar la sensibilidad de los fieles.
Asimismo, recordó que el derecho canónico limita las actividades dentro de los templos a aquellas relacionadas con el culto y la práctica religiosa.
Por su parte, la artista defendió su propuesta a través de sus redes sociales, donde compartió un mensaje con enfoque espiritual.
En sus declaraciones, afirmó que su vínculo es directamente con Dios y no con instituciones religiosas, destacando que su expresión artística responde a una visión personal de la fe y la libertad individual.
El caso se suma a otros episodios recientes en los que producciones audiovisuales han generado debate por el uso de espacios religiosos con fines artísticos. Mientras tanto, la controversia continúa abierta, a la espera de posibles acciones legales y de la respuesta de las plataformas donde circula el contenido.

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